En
esta maravillosa época del
año, recordamos el mensaje
angelical que se dio a los
humildes pastores hace mucho
tiempo: “…No temáis; porque
he aquí os
doy nuevas de gran gozo, que
será para todo el pueblo:
“que os ha nacido hoy, en
la ciudad de David, un Salvador,
que es CRISTO el Señor.
“Esto os servirá de señal:
Hallaréis al niño envuelto
en pañales, acostado en un
pesebre.
“Y repentinamente apareció
con el ángel una multitud
de las huestes celestiales,
que alababan a Dios, y decían:
“¡Gloria a Dios en las alturas,
y en la tierra paz, buena
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voluntad
para con los hombres!” (Lucas
2:10–14).
El mensaje del nacimiento
de Jesucristo nos da el conocimiento
de lo que debemos hacer para
volver
a vivir con nuestro Padre
Celestial. A medida que guardemos
los mandamientos y lleguemos
a ser más como nuestro Salvador,
tendremos paz en nuestro
corazón y gozo en nuestra
vida.
Testificamos que Jesucristo
es nuestro Salvador y Redentor.
Cuando seguimos Su ejemplo
de obediencia y servicio a
los demás, nuestra propia
vida es bendecida
con felicidad y paz. ● |