| |
 |
Mensajes de
La Primera Presidencia
 |
|
| |
| |
| |
| "...los
milagros siempre suceden como recompensa por nuestra
obediencia y trabajo." |
|
| |
| |
| |
| |
| "El
ayuno nos permite beneficiarnos a nosotros mismos
con ese poder limpiador y purificador." |
|
| |
| |
| |
| |
"Así
como sé que el libro caerá cada vez que yo lo
suelto, las ventanas de los cielos se abrirán
cada vez que pagamos un diezmo honesto."
|
|
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
|
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
| Mensaje de la
Presidencia de Área Sudamérica Sur |
| |
Ayunar,
Ofrendas de Ayuno
y el Diezmo
POR EL ÉLDER SHAYNE M. BOWEN
Presidente
del Área Sudamérica Sur |
Como
miembros de la Iglesia, muchas veces
pensamos que Dios nos ha dado mandamientos
temporales. Por ejemplo, algunos pueden
creer que la “Palabra de Sabiduría”
es un mandamiento temporal dado para
proteger nuestra salud.
Mientras que el resultado de la obediencia
a la “Palabra de Sabiduría” es una
mejor salud, una mejor salud no es
la bendición principal de este mandamiento.
Nosotros sabemos de personas que beben
y fuman y tienen mejor salud que algunos
de nosotros.
El Presidente Boyd K. Packer ha enseñado
que la más grande bendición de obedecer
la “Palabra de Sabiduría” es el derecho
a recibir revelación personal. Esta
es una bendición espiritual que nos
permitirá escuchar los susurros del
Espíritu Santo, y ser guiados en todas
las cosas. Si nuestras mentes y cuerpos
son prisioneros de la adicción al
alcohol, drogas, u otras substancias
dañinas, es imposible tener la influencia
del Espíritu Santo con nosotros.
Esto es solamente un ejemplo, pero
muy claramente nos enseña de los beneficios
espirituales de vivir lo que aparenta
ser un mandamiento temporal. Este
mandamiento nos ayuda a entender mejor
la escritura que encontramos en Doctrina
y Convenios, Sección 29, versículos
34 y 35:
34 “Por tanto, de cierto os digo
que para mí todas las cosas son espirituales,
y en ninguna ocasión os he dado una
ley que fuese temporal, ni a ningún
hombre, ni a los hijos de los hombres,
ni a Adán, vuestro padre, a quien
yo creé.
35 "He aquí, yo le concedí
que fuese su propio agente, y le di
mandamientos; pero ningún mandamiento
temporal le di, porque mis mandamientos
son espirituales; no son naturales
ni temporales, ni tampoco son carnales
ni sensuales.” |
Dios
es un Dios de ley y orden. Todo lo
que Él hace está basado en leyes,
leyes espirituales:
“Hay una ley, irrevocablemente decretada
en el cielo antes de la fundación
del mundo, sobre la cual todas las
bendiciones se basan;Y cuando recibimos
una bendición de Dios, es porque se
obedece aquella ley sobre la cual
se basa.”
(DyC 130:20-21) |
Quisiera
compartir con ustedes tres principios
que, si son entendidos y aplicados,
cambiarán sus vidas para siempre.
Quiero empezar dándoles un pequeño
ejemplo. Imaginen que tengo un libro
en mi mano, y que lo dejo caer. ¿Qué
ley están observando? Sí, la ley de
gravedad. ¿Cuántas veces se va a caer
este libro si yo lo suelto? ¿Está
seguro? ¿Está seguro que no va a flotar?
Está en lo correcto, porque esta ley
fue declarada en los Cielos antes
de la fundación de este mundo.
La ley de gravedad siempre funciona
de la misma manera. Usted no necesita
ser un miembro de la Iglesia para
recibir las bendiciones o las consecuencias
de respetar esta ley. Esta ley no
hace acepción de personas. |
| Yo
quiero hablarles de tres leyes espirituales
que Dios nos ha dado:1) el ayuno,
2) las ofrendas de ayuno, 3) el diezmo.
Estas tres leyes son espirituales.
Estas tres leyes traen aparejadas
bendiciones prometidas. Estas tres
leyes no tienen nada que ver con dinero,
pero sí tienen todo que ver con la
fe. |
¿Qué
tal si hubiera una manera de vencer
un mal hábito, una adicción o una
pena que tuvieran? ¿Qué tal si hubiera
una manera de ganar tal confianza
en el Señor, que pudiéramos llamar
los poderes de los cielos y saber
que Él está allí guiando nuestros
pasos? Hay una manera.
¿Qué tal si pudieran enseñar principios
a nuestros jóvenes descarriados y
a otros seres queridos que les permitieran
vencer sus desafíos personales y acercarse
más a Dios y verdaderamente sentir
Su fortaleza, Su amor y Su preocupación
por ellos? Ustedes pueden enseñar
estos principios.
¿Qué tal de aquéllos que tienen tantas
cargas sobre sí, tantos fracasos y
falta de control en sus vidas, que
ya se han dado por vencidos? ¿Pueden
éstos ser ayudados? La respuesta es
sí; según entendamos y vivamos correctamente
la ley del ayuno -–la cual incluye
una generosa ofrenda de ayuno-– todos
estos anhelos pueden ser nuestros.
El Señor ha prometido que nunca seremos
tentados con algo que no podamos vencer.
La llave es el desarrollar la fortaleza
espiritual necesaria para recibir
el cumplimiento de esta promesa.
¿Cómo hacemos esto? Necesitamos hacer
nuestra parte. Si no estamos dispuestos
a ser obedientes y a trabajar, no
debemos esperar el milagro. En mi
experiencia, los milagros siempre
suceden como recompensa por nuestra
obediencia y trabajo. |
Una
persona que se disciplina a sí misma
para ayunar con regularidad en la
manera que el Señor lo ha designado
puede resistir toda tentación, sobreponerse
a sus pesares y ser libre del yugo
que le ata.
“No os ha sobrevenido ninguna
tentación que no sea humana: pero
fiel es Dios, que no os dejará ser
tentados más de lo que podáis resistir,
sino que dará también juntamente con
la tentación la salida, para que podáis
soportar.” (1
Corintios 10:13)
Un omnisciente Padre en los Cielos
ha provisto “cada cosa necesaria”
para que Sus hijos puedan clamar a
Él con confianza y sentir Su amor.
El provee herramientas para permitirnos
vencer cada tentación y sobreponernos
al “hombre natural”.
Una de las más poderosas y frecuentemente
ignoradas herramientas que Dios nos
ha dado es la ley del ayuno.
Según entendamos más plenamente esta
herramienta que el Padre Celestial
nos ha dado, nuestra vida cambiará.
Seremos capaces de ir al Señor con
confianza y reclamar los poderes del
cielo. Es
mi deseo el poder ayudar a cada uno
de sus hijos a más plenamente entender
y recibir las bendiciones y el poder
que Dios quiere darnos a través del
ejercicio de esta poderosa herramienta.
|
En
Isaías 58:6-11 se nos prometen bendiciones
específicas y poderes si ayunamos
en la manera que el Señor escogió:
6
“¿No es más bien el ayuno que
yo escogí, desatar las ligaduras de
impiedad, soltar las cargas de opresión,
y dejar ir libres a los quebrantados,
y que rompáis todo yugo?”
|
Él nos hará libres de las ligaduras
de impiedad. Él levantará nuestras
pesadas cargas, y Él dejará ir libres
a los quebrantados. De hecho, Él promete
darnos poder para vencer todo yugo.
¿Cuántas personas hay oprimidas por
el pecado, por malos hábitos y adicción?
Que promesa tan poderosa, que permite
que rompamos todo yugo.
Si una persona ayuna apropiada y constantemente
puede vencer cualquier mal hábito,
pecado o adicción que aflija su vida.
¿Hay acaso alguien que no quiera ser
liberado de las aflicciones personales
que lleva sobre sí?
El ayuno nos permite beneficiarnos
a nosotros mismos con ese poder limpiador
y purificador.
Cuando bendecimos a otros, Dios nos
bendice. Isaías enseñó el principio
de las ofrendas de ayuno. El enseñó
que en orden de recibir el poder y
las bendiciones prometidas, no sólo
debemos ayunar, sino que debemos cuidar
de los pobres y los necesitados.
|
|
No
sólo debemos ayunar, sino
que debemos
cuidar de los pobres y los
necesitados. |
|
Calificamos
para recibir los poderes y bendiciones
prometidas por Dios cuando cuidamos
a todos Sus hijos.
7
“¿No es que partas tu pan con
el hambriento, y a los pobres errantes
albergues en casa; que cuando veas
al desnudo, lo cubras, y no te escondas
de tu hermano?”
|
El
versículo 10 nos enseña el mismo principio
de la ofrenda de ayuno:
10
“y si dieres tu pan al hambriento,
y saciares al alma afligida, en las
tinieblas nacerá tu luz, y tu obscuridad
será como el mediodía.”
|
No
solamente nos promete el Señor poder
para vencer todos nuestros pecados,
pero también promete luz, salud y
rectitud en nuestras vidas. Y, así
como con los hijos de Israel, Él promete
que Su gloria nos rodeará y nos protegerá.
8
“Entonces nacerá tu luz como el
alba, y tu salvación se dejará ver
pronto; e irá tu justicia delante
de ti, y la gloria de Jehová será
tu retaguardia.” |
En
los versículos nueve y once, recibimos
la promesa de que Él oirá nuestras
oraciones. Nosotros podemos acercarnos
a Él con plena fe y confianza. Nuestra
hambre será satisfecha con el “pan
de vida”. Nuestra sed será saciada
con “aguas de vida” que nunca faltan.
9
“Entonces invocarás, y te oirá
Jehová; clamarás, y dirá él: Heme
aquí.”
11
"Jehová te pastoreará siempre,
y en las sequías saciará tu alma,
y dará vigor a tus huesos; y serás
como huerto de riego, y como manantial
de aguas, cuyas aguas nunca faltan”.
|
La
tercera y última ley espiritual de
la cual quiero hablarles es el pago
de un diezmo justo. Esta ley fue declarada
antes de la fundación de este mundo,
y también lleva consigo bendiciones
prometidas. El diezmo no es una nueva
ley. Se encuentra en el Antiguo Testamento,
y ha sido revelada nuevamente en las
escrituras modernas. En Doctrina y
Convenios 64, una de las bendiciones
prometidas es que aquéllos que paguen
un diezmo íntegro no serán quemados
a la segunda venida del Señor Jesucristo.
En el libro de Malaquías, en
el Antiguo Testamento, capítulo 3,
versículos 8 y 9, Dios nos hace una
pregunta muy seria.
“¿Robará
el hombre a Dios? Pues vosotros me
habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué
te hemos robado? En vuestros diezmos
y ofrendas. Malditos sois con maldición,
porque vosotros, la nación toda, me
habéis robado.” |
| En
el versículo 10 encontramos que la
obediencia a una ley espiritual de
Dios resultará en promesas específicas
basadas en esa ley espiritual. |
“Traed
todos los diezmos al alfolí y haya
alimento en mi casa; y probadme ahora
en esto, dice Jehová de los ejércitos,
si no os abriré las ventanas de los
cielos, y derramaré sobre vosotros
bendición hasta que sobreabunde.”
Él
promete: “os abriré las ventanas
de los cielos, y derramaré sobre vosotros
bendición hasta que sobreabunde.”
|
|
Esta
promesa se cumplirá cada vez que
una persona obedece esta ley. Así
como sé que el libro caerá cada
vez que yo lo suelto, las ventanas
de los cielos se abrirán cada vez
que pagamos un diezmo honesto. Esta
es la ley. Sin importar quiénes
somos, porque Dios no hace acepción
de personas.
En el versículo 11 tenemos la promesa
adicional de que el Señor reprenderá
el devorador por nosotros.
|
 |
| “Reprenderé
también por vosotros al devorador,
y no os destruirá el fruto de la tierra,
ni vuestra vid en el campo será estéril,
dice Jehová de los ejércitos.”
Yo entiendo que esta escritura enseña
que tendremos para las necesidades
de nuestra vida. |
Estas
tres leyes son espirituales, son eternas,
vienen de Dios. Él no puede mentir,
y Él no hace acepción de personas.
Estos mandamientos aparentemente de
índole temporal, no son temporales.
Son espirituales. Cada uno tiene promesas
y bendiciones específicas. Si ustedes
no obedecen la ley, Dios no podrá
darles las bendiciones prometidas.
Estas leyes no tienen nada que ver
con dinero. Tienen todo que ver con
nuestra fe.
Yo testifico que “Hay una ley,
irrevocablemente decretada en el cielo
antes de la fundación de este mundo,
sobre la cual todas las bendiciones
se basan; y cuando recibimos una bendición
de Dios, es porque se obedece aquella
ley sobre la cual se basa.”
Les invito, a cada uno de ustedes,
a pagar un diezmo íntegro. Les invito,
a cada uno de ustedes, a ayunar cada
mes. Les invito, a cada uno de ustedes,
a pagar una generosa ofrenda de ayuno
cada mes.
Les prometo que tendrán para sus necesidades,
que el Espíritu Santo les dará dirección
para sus vidas, y que las ventanas
de los cielos se abrirán para ustedes
y sus familias. Él quiere bendecirles.
Él les bendecirá. En el nombre de
Jesucristo, Amén. |
|
| |
|
|
|
| |
| |
| |
| |
|
|
|

|
|
|
|
 |