| |
 |
Mensajes de
La Primera Presidencia
 |
|
| |
| |
| |
| Deseo
tener también la fe, el coraje, la persistencia,
el amor y tantos otros atributos que ellos tuvieron.
Creo que sus ejemplos nos deben servir de inspiración
a todos nosotros. |
|
| |
| |
| |
| |
| Esta
vez puede ser que el frío no amenace la vida de
nuestros hermanos sino que sean otras artimañas
del mundo. La preocupación puede no ser un cuerpo
escuálido muriendo de frío en medio de la nieve,
sino un espíritu perdiendo la vida eterna.
|
|
| |
| |
| |
| |
No
importa nuestra condición personal. Nuestro amor
por nuestros hermanos es más fuerte que las conveniencias
de la vida, y no descansaremos hasta que el último
sea rescatado.
|
|
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
| |
|
| |
| |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
| |
| Mensaje de la
Presidencia de Área Sudamérica Sur |
| |
El
Gran Rescate continúa
POR EL ÉLDER MARCOS A. AIDUKAITIS
Segundo
Consejero del Área Sudamérica Sur |
Me
fascinan las historias de los pioneros.
Deseo tener también la fe, el coraje,
la persistencia, el amor y tantos
otros atributos que ellos tuvieron.
Creo que sus ejemplos nos deben servir
de inspiración a todos nosotros.
Piensen
en la disposición necesaria para caminar
una distancia de más de 2000 km. Pero
la distancia no es todo. Imaginen
hacer el trayecto con poca comida,
con frio inferior a los 10° bajo cero,
mucha nieve, barrio y vientos cortantes.
Respeto a los pioneros que tuvieron
tal fe y coraje para atravesar las
planicies en esas condiciones y así
se aseguraron que el evangelio restaurado
no fuese retirado nuevamente de la
tierra. Espero poder ser merecedor
de vivir con esas personas tan buenas
un día. Entre
los grupos que atravesaron las planicies,
las compañías de carros de manos
de Willie y Martin, parecen haber
sufrido más que las otras. Eran
conocidas como compañías de carros
de mano porque no había carretas
entre ellos y las personas cargaban
sus escasas pertenencias en carros
de manos empujados por ellos mismos,
sin el auxilio de animales, durante
todo el trayecto.
Estas dos compañías partieron muy
avanzado el año y el crudo invierno
llegó mucho antes de lo esperado.
Durante el viaje hubo muchas muertes.
|
Cuando
Brigham Young supo de sus dificultades,
hizo un pedido enérgico a los miembros
de la iglesia durante la conferencia
de octubre de 1856 para que los hombres
aptos prepararan carretas abastecidas
con alimento y partiesen inmediatamente
para rescatar a los que estaban presos
por la nieve, en una situación desesperada,
camino a Lago Salado.
Uno de los buenos hombres que inmediatamente
respondieron el pedido del profeta
se llamaba Reddick Newton Allred.
Él preparó su carreta y salió inmediatamente.
En el camino al rescate una fuerte
tormenta de nieve cayó sobre el equipo
de rescate. El hermano Grant, capitán
del equipo de socorro, ordenó a algunos
hombres que permanecieran acampados
en el lugar donde se encontraban y
esperaran mientras un grupo menor
seguiría adelante al encuentro de
los que estaban en dificultades. El
capitán Grant siguió al frente a pesar
de las terribles condiciones del tiempo
y el hermano Allred permaneció cuidando
los víveres. |
|
Compañías
de carros de manos de Willie
y Martin |
|
La
situación empeoraba tremendamente
a medida que el temporal se agravaba
y el frío se volvía más intenso. Las
condiciones se tornaron tan desesperantes
que alguno de los propios miembros
del equipo de rescate, que habían
permanecido acampados con el hermano
Allred, temiendo que sus propias vidas
estuvieran en peligro, tomaron la
triste decisión de dar la media vuelta
y regresar a Lago Salado.
Entretanto, el Hermano Reddick Allred,
uno de los que había sido ordenado
permanecer acampado, se rehusó a desistir.
Su argumento era que el profeta Brigham
Young les había llamado para realizar
el rescate, y que su líder inmediato,
el Capitán Grant les había ordenado
que permanecieran en el lugar. Él
no se iría sin cumplir con su misión.
Respecto a esto, los otros hermanos
que volvieron a Lago Salado llevaron
consigo carretas llenas de víveres.
Lo más trágico fue que a medida que
regresaban a Lago Salado, encontraron
a otros que iban camino al rescate
y los convencieron a que regresaran
también, sugiriendo que ya no valía
la pena seguir. La influencia de estos
hermanos hizo que otras 77 carretas
dieran la media vuelta y regresaran.
Cuando Brigham Young supo lo que había
pasado, les ordenó nuevamente que
regresaran al rescate, y así lo hicieron.
|
|
|
Pero
esta pérdida de tiempo costó la
vida de muchos.
Cuando
la compañía de Willie finalmente
llegó al lugar del campamento del
grupo de rescate, fue el hermano
Reddick Allred quien los estaba
esperando con las carretas que había
conseguido retener y guardar diligentemente.
Su persistencia y lealtad a sus
líderes fueron fundamentales para
la salvación de una muerte segura
para muchos.
|
Quiero
tener una fe semejante a la de Reddick
Allred. No quiero desistir jamás de
lo que se espera que yo haga.
Deseo que todos seamos como él y que
jamás desistamos del rescate de nuestros
hermanos, aunque parezca que nuestra
persistencia no haga una diferencia.
No abandonemos a nuestros hermanos
que buscan socorro, aunque sea necesario
que renunciemos a nuestra propia comodidad.
Si
hacemos esto, alcanzaremos los milagros
que buscamos en nuestra área y en
nuestras vidas personales. Alcanzaremos
un aumento significativo en la cantidad
de ordenanzas realizadas en los
templos, y seremos más fieles en
la observancia de todos los mandamientos,
incluyendo el pago de un diezmo
íntegro, ofrendas generosas y ayunos
frecuentes. Realizaremos el trabajo
misional con gran vigor en nuestras
unidades, y duplicaremos la cantidad
de bautismos de conversos, a medida
que practiquemos los principios
enseñados en Predicad Mi Evangelio,
estableciendo el Reino de Dios con
gran pujanza en nuestra área. A
medida que seamos como el hermano
Reddick Allred, seremos completamente
obedientes, y no daremos media vuelta
jamás, hasta que alcancemos nuestros
objetivos. Haremos la diferencia
al final.
El
gran rescate continúa. Esta vez
puede ser que el frío no amenace
la vida de nuestros hermanos sino
que sean otras artimañas del mundo.
La preocupación puede no ser un
cuerpo escuálido muriendo de frío
en medio de la nieve, sino un espíritu
perdiendo la vida eterna.
Precisamos
ser todos como este gran pionero.
No importa nuestra condición personal.
Nuestro amor por nuestros hermanos
es más fuerte que las conveniencias
de la vida, y no descansaremos hasta
que el último sea rescatado.
Creo
que podemos realizar este milagro,
porque está es la obra de Dios,
y Él está de nuestro lado. En el
nombre de Jesucristo. Amén.
Tragedy and Triumph,
de Howard K. Bangerter y Cory W.
Bangerter
Remember, de los Miembros de la
Estaca de Riverton Wyoming
|
|
| |
|
|
|
| |
| |
| |
| |
|
|
|

|
|
|
|
 |