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Artículos
y Citas |
“Toda
mujer debe vivir pendiente de aprovechar oportunidades;
debe vivir presta a los intereses públicos, a su
familia, al crecimiento que viene por el servicio
en la Iglesia”.
Camilla E. Kimball
(1895-1987)
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“Debemos
atesorarnos las unas a las otras, cuidarnos las unas
a las otras, consolarnos las unas a las otras e instruirnos
para que nos sentemos juntas en el cielo”
Lucy Mack Smith
24 de marzo de 1842 |
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"Esta
es mi sociedad y mi socorro. Es el bienestar y es el
servicio caritativo. Son las visitas de maestras visitantes
y el hermanamiento. Es la retención y es la atención.
Es el involucrarnos en una causa mayor que nosotras
mismas."
(Church news,Sep.1993) |
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"Cuando
elegimos servir al señor, elegimos someter nuestra voluntad
la suya y responder a los impulsos del Espíritu. Comenzamos
a pedir, “cómo puedo servir yo?” y
“¿qué quiere el Señor que yo haga?” Sometiendo nuestra
voluntad humilde y fielmente a Dios, el sueño una vez
“imposible” se convierte en última instancia en una
realidad viva. "
Marie
Ellen Smoth
Pta. Gral. Soc Soc.1997-2002
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Artículos
Publicados |
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Virginia
U. Jensen |
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Vayan
a la Sociedad de Socorro
Virginia
U. Jensen |
| Ésta
es una época en la cual a dondequiera
que miremos en la sociedad, las
mujeres y sus familias están en
crisis. Los matrimonios están
fracasando a un ritmo alarmante.
Las mujeres luchan por escuchar
la voz de la justa verdad en medio
de una confusa cacofonía de voces
que las instan con persuasión
a hacer lo que es fácil o lo que
es aceptable desde un punto de
vista liberal o social. Hay muchas
entre los 4.2 millones de miembros
de la Sociedad de Socorro que
están sufriendo y están confusas.
¿Entendemos quiénes somos? ¿Apreciamos
cabalmente el hecho de que dentro
de la organización de la Sociedad
de Socorro tenemos todos los elementos
y todos los recursos que necesitamos
para aliviar una sola alma o para
sanar un mundo trastornado? |
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Todas
son bien recibidas en la Sociedad
de Socorro. No hay un tipo único
de mujer Santo de los Últimos
Días aceptable. No importa de
dónde provengan, ni cuáles sean
sus debilidades, ni qué apariencia
tengan: ¡aquí es donde deben estar!
El Señor ama a cada una de ustedes,
en forma individual y colectiva.
No somos mujeres comunes y corrientes.
Somos mujeres del convenio, mujeres
que hemos reconocido la verdad,
aceptado el Evangelio de Jesucristo
y hecho convenios con el Señor
de seguirle y hacer Su voluntad.
Y Él nos necesita --a cada una
de nosotras-- para hacer nuestra
parte al llevar a cabo Su gran
obra de los últimos días entre
los hijos de los hombres. Necesitamos
la Sociedad de Socorro, y la Sociedad
de Socorro nos necesita a nosotras. |
| Virginia U. Jensen
- Primera consejera de la Presidencia
General de la Sociedad de Socorro
- Octubre, 1998 |
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| Te
ayudaré... soy tu socorro.
Bárbara
Thompson |
| "Como
hermanas de la Sociedad de Socorro,
podemos ayudarnos unas a otras
a fortalecer a las familias. Se
nos brindan oportunidades de prestar
servicio de muchas maneras. Constantemente
estamos en contacto con niños
y jóvenes que tal vez necesiten
exactamente lo que podemos brindar.
Ustedes, hermanas mayores, tienen
muchos buenos consejos y experiencia
para compartir con las madres
jóvenes." |
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| "A
veces una hermana líder de las
Mujeres Jóvenes o una maestra
de la Primaria dice o hace exactamente
lo necesario para reafirmar lo
que un padre esté tratando de
enseñar. Y obviamente no necesitamos
ningún llamamiento particular
para brindar ayuda a un amigo
o vecino." |
Bárbara
Thompson
Segunda Consejera de la Presidencia
General de la Sociedad de Socorro,
Octubre 2007 |
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| Debemos
ser las mejores en el mundo al brindar
socorro |
| "Siempre
he tenido gran amor y respeto
por las hermanas de esta sociedad,
y creo que las mujeres de esta
Iglesia son las mejores y más
capaces del mundo.
Somos
una Sociedad de Socorro y debemos
ser las mejores en el mundo
al brindar socorro; ésa ha sido
nuestra tarea desde el principio.
La palabra socorrer significa
“ayudar, favorecer”; da la idea
de “amparar”, o sea, da la noción
de sacar a alguien de sus dificultades.
El servicio y la ayuda que prestamos
son una señal de que somos discípulas
del Señor y de que somos miembros
de Su verdadera Iglesia restaurada.
Ustedes
tienen una emocionante responsabilidad
y un deber sagrado al llevar
a cabo la obra de la Sociedad
de Socorro; de ustedes es la
obligación de ayudar a las hermanas
a ser las mejores del mundo
en cuanto a su fe, familia y
ayuda. Ayudarán a despertar
en las mujeres de la Iglesia
un gran interés por el Evangelio;
las ayudarán a mejorar sus aptitudes
en el hogar, como madres y cónyuges,
a fin de que vivan el Evangelio
con plenitud en sus hogares". |
Julie B. Beck
, Presidenta General de la Sociedad
de Socorro
Liahona, Noviembre 2007, pág.
109 |
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| Julie
B. Beck
Presidenta General
de la Sociedad
de Socorro |
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| ¿Cuál
es el futuro de las Sociedad de Socorro?
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 |
Belle
S. Spafford |
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“Al
ponderar el crecimiento, la influencia
y el poder de la Sociedad de Socorro
en este momento, nos maravillamos
de lo logrado en un período de
tiempo de poco más de 125 años.
Es natural que nos preguntemos:
-¿Qué nos sucederá en otros cien
años? ¿Podrá continuar funcionando
a una escala mucho mayor, en armonía
con los principios y propósitos
originales?
. . . El tiempo no borrará la
necesidad ni el propósito por
el que fue creada. Sus metas son
de naturaleza eterna, y lo mismo
que el fundamento y la misión,
están de acuerdo con la voluntad
de Dios.
La Sociedad de Socorro es la gran
organización femenina de la Iglesia
de Jesucristo de los Santos de
los Últimos Días, la compañera
del Sacerdocio.
A medida que la obra del Señor
progresa de acuerdo con las predicciones
de los profetas, el trabajo de
la Sociedad de Socorro también
lo hace, porque ella es el medio
por el cual se encauzará el trabajo
llevado a cabo por las mujeres
de la Iglesia.
… La fortaleza de nuestros testimonios,
la calidad de nuestro servicio,
el ejemplo de nuestras vidas,
la convicción de la divina misión
de la Sociedad de Socorro que
transmitiremos a nuestras hijas,
serán firmes escaleras por las
cuales la hermanas del mañana
puedan caminar para hacer avanzar
la obra y cumplir con todos sus
requerimientos.” |
3 de mayo de
1968 - Editorial de la Revista
de la Sociedad de Socorro
Por Belle S. Spafford, Presidenta
General de la Sociedad de Socorro |
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Lo
que las mujeres SUD hacen mejor:
Ser firmes e inquebrantables
por
Julie B. Beck |
Toda
líder que ha sido llamada y apartada
tiene el derecho y la autoridad
de recibir guía en su inspirada
asignación para satisfacer las
necesidades de las personas a
quienes presta servicio. Recibirán
la ayuda del Espíritu Santo al
concentrarse en lo esencial y
se les dará el valor para dejar
de lado lo trivial.
Todas las líderes saben que las
familias están siendo azotadas
por las tormentas de este mundo,
tormentas como la adicción, las
deudas, la infidelidad y la desobediencia.
El Salvador vio nuestros días.
. . Habló de guerras y rumores
de guerras, hambre, terremotos
y pestilencias. Esto describe
el mundo en el que ahora vivimos,
y es esencial que las mujeres
de esta Iglesia asuman su responsabilidad
para estar preparadas en todas
las cosas. |
|
Como líderes de la Sociedad de
Socorro, ustedes pueden ayudar
a toda hermana, en todo hogar,
en todo barrio y rama, a ser autosuficiente.
Ellas deben estar acumulando una
reserva de dinero, alimentos y
destrezas que las sostendrán a
ellas y a sus familias en tiempos
peligrosos.
Ustedes tienen el privilegio de
reunirse en consejo con los líderes
del sacerdocio para planificar
una defensa y un refugio contra
esas tormentas y para diseñar
una campaña de ayuda adaptada
a las necesidades específicas
de sus miembros. |
|
Julie
B. Beck -Presidenta Gral. Sociedad
de Socorro - Octubre, 2007
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Barbara
B. Smith |
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Enseñar
a las mujeres SUD la autosuficiencia
Bárbara
B. Smith, Presidenta general de
la Soc. Soc. |
La
Sociedad de Socorro puede ayudar
a dar dirección a las mujeres
dándoles la instrucción de expertos
y experiencias de aprendizaje.
El mejor lugar para esta enseñanza
se encuentra en las clases de
[superación personal], en las
clases [dominicales] y en talleres.
La instrucción también podría
darse en actividades, seminarios
y talleres organizados por la
Sociedad de Socorro de estaca
...contando con la cooperación
de las Sociedades de Socorro de
los barrios en su aplicación.
Cada Presidencia de barrio o rama
debe hacer una evaluación de las
circunstancias generales de las
hermanas que viven dentro de su
zona y preparar un plan anual
de actividades e instrucción sobre
temas relacionados a la producción
y el almacenamiento |
|
| Estas
clases podrían incluir los siguientes
temas: |
- Cómo
ahorrar sistemáticamente para
casos de emergencia; almacenamiento
en el hogar
-
Cómo, qué y dónde almacenar.
- Cómo
conservar de semillas, preparar
el suelo, adquirir herramientas
adecuadas para la jardinería.
- Cómo
hacer crecer su propio huerto.
- Cómo
deshidratar alimentos.
- Cómo
enseñar y ayudar a su familia
a comer los alimentos necesarios
para mantener la salud,[ utilizando
los recursos disponibles,
los alimentos del almacenamiento.]
- Cómo
[utilizar] una máquina de
coser; confección, reparación
y remodelación de prendas
de vestir.
|
Las
instrucciones para las hermanas
de la Sociedad de Socorro de
ahora son las mismas que se
encontraban en los días de la
Biblia: Obedecer, planificar,
organizar, enseñar y Hacer.
Obediencia es aprender y hacer.
Las
hermanas de la Sociedad de Socorro
siempre han sido conocidas por
hacer lo que les ha indicado
la dirección divina; de hacerlo
con excelencia, con compromiso
y con la visión que hace posible
obtener la recompensa y la alegría
del esfuerzo justo.
Ruego para que todas podamos
ser amas de casa de previsión
y que nos ayudemos mutuamente
para llevar a cabo nuestra función
en la efectiva preparación familiar. |
| Ensign,
mayo 1976
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Me
gustaría dirigirme a las madres
de niños pequeños...
Hermana
Marjorie Pay Hinckley
23
nov 1911 - 7 abr 2004 |
"Me
gustaría dirigirme a las madres
de niños pequeños. Estos son años
dorados para ustedes. Son años
en los que probablemente hagan
la labor más importante de sus
vidas.
Este momento es su gran oportunidad
para construir el reino. Cuando
los niños aprendan a amar a su
Padre Celestial, habrán hecho
una de las mayores cosas que jamás
hagan. Si pueden estar todo el
día como amas de casa, ellos se
lo agradecerán. Si no es así,
deben hacer lo mejor [posible].
He visto mujeres en todo tipo
de circunstancias--las mujeres
chinas que trabajan en la reparación
de carreteras, las mujeres europeas
que trabajan en los campos, las
mujeres asiáticas que barren las
calles--pero es mi opinión… que
las mujeres mormonas tienen el
trabajo más difícil entre las
mujeres que trabajan en el mundo.
Ellas dan su corazón en caridad.
Les llevan la cena a las nuevas
madres y a los enfermos en sus
vecindarios.
Se ocupan de quienes podrían ser
sus padres. Suben al Monte Timpanogos
con los Scouts, se sientan al
piano mientras [su hija] practica,
asisten al templo, y se preocupan
por estar actualizadas. |
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| Hermana
Marjorie Hinckley |
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| Mi
corazón rebosa de orgullo cuando
las veo entrar en la iglesia
el domingo, algunas tan temprano,
como las 8:30 de la mañana,
con sus hijos limpios y brillantes,
sus brazos cargados de suministros,
con la cabeza en sus clases
en donde enseñaran a los niños
de otras mujeres. Limpian sus
casas con poca o ninguna ayuda
doméstica y, a continuación,
tratan de ser la glamorosa mujer
en la vida de sus maridos cuando
llegan a casa por la noche.
Pero
recuerden, mis queridas amigas,
que ahora están haciendo el
trabajo que Dios les tenía asignado.
Sean agradecidas por tener la
oportunidad.
|
| (“Building
the Kingdom from a Firm Foundation,”
in Mary E. Stovall and Carol
Cornwall Madsen, eds., As Women
of Faith: Talks Selected from
the BYU Women’s Conferences,
Salt Lake City: Deseret Book
Co., 1989, p. 5)
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¿No
somos todas madres?
por Sheri
L. Dew - Segunda Consejera de la Presidencia
General de la Soc. Soc. 1997-2002 |
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¿Se
han preguntado alguna vez por qué
los profetas han enseñado la doctrina
de la maternidad —y es doctrina— una
y otra vez? Yo sí. He reflexionado
mucho en la obra de las mujeres de
Dios.
He luchado por saber qué significado
tiene la doctrina de la maternidad
para todas nosotras
Satanás ha declarado la guerra a la
maternidad. Él sabe que las que mecen
la cuna pueden acabar con su imperio
terrenal, y sabe también que si no
hay madres rectas que amen y guíen
a la nueva generación, el reino de
Dios se vendrá abajo.
Cada una de nosotras tiene la importante
obligación de ser ejemplo de mujer
recta, pues nuestros jóvenes pueden
no verlo en ninguna otra parte. Cada
hermana de la Sociedad de Socorro,
que es la comunidad de mujeres más
importante en este lado del velo,
tiene el deber de ayudar a nuestras
mujeres jóvenes a que su transición
a la Sociedad de Socorro sea feliz. |
|
Eso significa que nuestra amistad
con ellas debe empezar mucho antes
de que cumplan dieciocho años. Cada
una puede ser como una madre de alguien,
comenzando por nuestra propia familia
y extendiéndose mucho más allá. Cada
una puede mostrar con palabras y hechos
que la obra de las mujeres en el reino
del Señor es magnífica y santa.
Repito: Todas somos madres en Israel
y nuestro llamamiento es amar y guiar
a la nueva generación por entre las
peligrosas calles de la vida terrenal. |
| Liahona
Oct 2001
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Cumplir
el propósito de la Sociedad de
Socorro |
| Por Julie B.
Beck - Presidenta General de la
Sociedad de Socorro |
| El
Señor estableció la Sociedad
de Socorro para organizar, enseñar
e inspirar a Sus hijas a prepararse
para las bendiciones de la vida
eterna. Nuestra meta es apoyar
a las mujeres de la Iglesia
en sus responsabilidades individuales;
para ello, asegurémonos de que
toda reunión, toda lección y
toda actividad que emprendamos
sirvan para aumentar la fe y
rectitud personales, fortalecer
a sus familias y sus hogares,
y servir al Señor y a Sus hijos.
La única forma para lograrlo
es si buscamos, recibimos y
aplicamos la revelación personal.
El verdadero poder de esta gran
hermandad mundial radica dentro
de cada mujer.
El Señor espera que aumentemos
nuestra ofrenda; espera que
cumplamos el propósito de la
Sociedad de Socorro como nunca
antes. (Liahona,
Nov 2008)
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Julie
B. Beck
Presidenta General
de la Sociedad
de Socorro |
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|
Una
Dirección |
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| por Eliza
R. Snow (1804 - 1887) |
"El
apóstol Pablo habló en la antigüedad
de santas mujeres. Es deber de cada
una de nosotras ser una mujer santa.
Tendremos objetivos elevados, si somos
mujeres santas. Consideramos que estamos
llamadas a desempeñar importantes funciones.
Nadie está exento de ello. Ninguna hermana
se encuentra tan aislada, ni tiene su
esfera tan limitada, que no pueda hacer
un gran aporte al establecimiento del
reino de Dios sobre la tierra"
(
“An Address”, Women’s
Exponent, 15 de sep. 1873, p. 62) |
| Despertad,
levantaos y venid a Cristo
por
Sheri L. Dew - Segunda Consejera de
la Presidencia General de la Soc.
Soc. 1997-2002
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Hay
hermanas con cada situación imaginable.
Algunas de ustedes sienten que nunca
tuvieron suerte. Otras están lidiando
con pruebas ocultas, llorando en su
almohada por la noche, para luego ponerse
una sonrisa y enfrentar valientemente
otro día. Yo sé. He experimentado ambas
situaciones.
Recientemente me enteré de un principio
que debería haber entendido antes, que
en realidad es más fácil motivar a alguien
a hacer algo difícil que algo fácil.
Eso es porque el statu quo es aburrido.
Nuestros espíritus anhelan al progreso,
y si no se mueven hacia adelante, no
estamos felices. Creemos en el progreso,
y el progreso tiene como característica
de diseño la dificultad. ¿Cómo nos motivaríamos
si nuestro Padre nos hubiera dicho,
"Sed, por tanto, mediocres"?
|
Aunque
nuestras rodillas tiemblen bajo las
presiones de la vida, ninguna de nosotras
quiere permanecer como estamos.
Tenemos arraigado en nuestros espíritus
la necesidad de ser más y más como nuestro
Padre. Estamos mucho más motivadas para
hacer algo difícil que algo fácil.
Mis hermanas, les invito a unirse a
la más exigente pero más inspiradora
de todas las causas: la causa de Jesucristo
y hacer lo que Moroni nos exhortó a
hacer: "Despertad, Levantaos y
venid a Cristo "(véase Moroni 10:31-32).
Les invito a despertarse como lo que
somos y expandir nuestra influencia
como mujeres de Dios. A levantarse para
hacer de sus vidas un ministerio, como
lo hizo el Salvador. Y a venir a Cristo
para caminar por fuera del mundo.
(Awake, Arise, and Come
Unto Christ - Mayo 1, 2008, at the BYU
Women’s Conference) |
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La
mujer de los Últimos Días
por Bárbara B. Smith-
Pta General de la Sociedad de Socorro
(1974–1984) |
Cada
mujer enfrenta el desafío de ser fiel
a los principios del Evangelio; si mejora
la calidad de su vida mortal, ella merece
la oportunidad del progreso eterno.
Debe comenzar por comprender quién es
ella y que tiene un magnífico potencial
como hija de Dios. Su objetivo entonces
debe ser noble. Las Escrituras dicen:
«Sed, pues, perfectos, como vuestro
Padre que está en los cielos es perfecto"
(Mateo 5:48). Rápidamente me doy cuenta
que esto no es un objetivo realizable
en un paso o un día o un año. Lleva
una vida de consciente esfuerzo, de
lucha y aprendizaje el convertirse en
una mujer santa.
El método descrito por el Señor es aprender
línea sobre línea, precepto tras precepto.
Pónganse metas alcanzables para que
puedan sentir la alegría de la victoria
sobre sí mismas.
( Ensign, noviembre
1979, pág. 107) |
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| Un
Niño no común |
| por Bárbara B.
Smith- Pta General de la Sociedad
de Socorro (1974–1984) |
| Nunca
he caminado en el silencio de
las calles de Belén. No he visto
las azules aguas del Mar de
Galilea ni las estrellas en
el campo de los pastores.
Sin embargo, a veces creo que
puedo entender los senderos
que María caminaba, porque yo
también soy una madre. He conocido
la inmensa alegría de la celebración
de tener un bebé en mis brazos
y vi con asombro a mi hijo recién
nacido. En
ese reverente prodigio –prodigio
de ver el potencial divino en
cada nuevo niño-- es que considero
el milagro del nacimiento, el
nacimiento de ese bebé en un
pesebre hace dos mil años atrás.
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|
Bárbara
B. Smith- Pta General de la
Sociedad de Socorro |
|
Cuando
María y José llegaron a Belén,
sólo encontraron para su descanso
la paja fresca de un establo,
donde el nacimiento tendría lugar
silenciosa e inmediatamente, porque
el momento había llegado.
Para la mayoría de las mujeres,
hay un gran respeto por la vida
que se va formando a medida que
el niño crece. Es la entrega de
una misma a la fe durante el parto,
un desgarro entre el cuerpo y
el espíritu. Sin embargo para
María la experiencia debe haber
sido aún más sorprendente. María
sabía que vestiría con mortalidad
el inmortal espíritu del Hijo
de Dios, quien se convertiría
en el Cristo, el Redentor de la
humanidad.
Esa
noche lejana era como cualquier
otra noche para la mayoría de
las personas, estoy segura. Por
supuesto que todos sufrían las
particulares frustraciones del
censo, pero la mayoría de las
personas cenó, conversó y se fue
a la cama.
Entonces, de repente, en un cercano
y tranquilo campo, ángeles cantaban
anunciando el nacimiento de un
nuevo niño.
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No
hay pruebas en las Escrituras
de que la gente de Belén haya
escuchado a los ángeles. Sin embargo
los pastores oyeron y siguieron
su canto hasta donde estaba el
niño Jesús. Mi pregunto si María
escuchó la música. Las Escrituras
no lo dicen, pero ¿no hay un canto
en el corazón con cada nuevo nacimiento
y una sensación de que todo el
mundo debe ver a ese nuevo hijo?
Para la mayoría de las personas
de Belén, el niño nacido de María
sería un israelita más que se
añade en los rollos:” nacido,
un hijo, a José y María de Nazaret,
descendiente de David, a través
de la tribu de Judá”. Pero María
cuidaba al niño, pequeño y desvalido,
sabiendo que no era un niño común.
Su gran potencial y su vulnerabilidad
absoluta, deben haber sido abrumadoras
para ella. La forma de su concepción
ha sido milagrosa, y ella debió
temblar al darse cuenta de que
era suya la responsabilidad de
criar a ese niño divino.
La Navidad nos bendice con una
toma de conciencia sobre lo sagrado
del nacimiento, nos da una comprensión
del milagro de la vida humana
que comienza.
En
un mundo que a menudo niega la
gran importancia de la maternidad,
creo que es importante recordar
el nacimiento del Salvador. |
Su misión sólo fue posible porque
su madre le dio la mortalidad
y su Padre la inmortalidad.
Dios nos conceda un corazón abierto,
que podamos experimentar una renovación
en nuestra fe y en nuestro compromiso
de actuar como discípulos suyos.
En el verdadero espíritu de esta
alegre época, debemos tener la
fe para honrar la vida del Salvador
para ofrecerles a nuestros hijos
y a todos los que lo necesitan
ahora, el mismo cuidado y amor
que nos dio a nosotros. |
| “No
Ordinary Child”, Liahona, diciembre
de 1989
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