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Artículos
y Citas |
“…
si nos preparamos lo suficiente para hacer frente
a las dificultades de nuestra época, no tendremos
que ser presas del pánico
en el futuro”.
(Obispo Víctor L. Brown
Preparación para el futuro, conferencia Gral. Oct.
1982)
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Sin
importar las varias circunstancias individuales,
las viudas fieles son un ejército poderoso que traen
virtud y fuerza para sí mismas y para otros. Demuestran
la confianza en sí mismas al vivir los principios
del evangelio. Ellas reconocen su sociedad con el
Padre Divino mientras llevan solas, sobre sus hombros,
las responsabilidades que compartieron previamente.
Mientras hacen esto, también sirven y crecen. La
“blanca” que echan para sostener y construir del
Reino del Señor es, de hecho, poderosa.
“La ‘fuerza’de las viudas”
Evelyn T. Marshall,
chairman of the Relief Society Curriculum Writing
Committee,
Marzo 1988 Ensign
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Artículos
Publicados |
| "¡EMERGENCIA!
Adaptado
de New Era, marzo 1977, 25.
Por Lynn Milton |
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Marlene
estaba planchando una falda para
el baile de esa noche, cuando
alguien golpeó su puerta: “-¡Rápido!
¡Salgan, el edificio está en llamas!”
“-¡Fuego, fuego!”- gritó a sus
compañeras. Las cinco comenzaron
una alocada carrera en siete direcciones
recogiendo las más diversas cosas
para salvar de las llamas, antes
de salir a los tropezones por
la puerta y escaleras abajo.
Momentos después, Marlene abrazaba
sus pertenencias temblando, parada
en el frío junto a otros cincuenta
estudiantes universitarios. “Al
menos he salvado algo”- dijo para
sí cuando llegaron los bomberos.
Un escalofrío causado por el viento
helado le hizo notar que había
olvidado su abrigo.
Walter, que vivía en uno de los
apartamentos, estaba cerca de
ella, aparentemente calentito
con su cálido abrigo, sus guantes
y su gorra de invierno. Él mordisqueaba
una gran barra de cereales. |
-
Al menos tu estás preparado -comentó
ella envidiando su abrigo.
- Si. Mi bisabuelo lo utilizaba
para tirárselos a sus mulas cada
mañana ¿quieres un mordisco?
- ¿Qué es?
- Es una ración de supervivencia
en barra, hecha para emergencias.
Realmente muy buena -Walter rompió
un trozo y se lo entregó.
Marlene musitó un “gracias” mordisqueando
el menjunje.
- Está hecho de avena, leche en
polvo, azúcar, miel y gelatina
–comentó él- es una buena ración
de emergencia, pues cada una tiene
unas 1000 calorías. No es que
esté realmente hambriento, pero
es la primera vez que estoy en
una emergencia y pienso hacer
la mayor parte de lo que sé.
- No está mal, me refiero a la
barra. Aparte de estar preparado.
Supongo que eso viene desde tu
bisabuelo -contestó tratando de
romper su aire de superado.
- Es cierto, me prepararon para
situaciones de emergencia. Tengo
un par de barras y suministros
en el piso de mi armario. Está
bien para tres días. Y debajo
de la cama tengo para dos semanas.
Estoy listo para incendios, inundaciones,
terremotos, hambre y algo más.
- ¿Una inundación en esta montaña?
- Nunca se sabe. De todos modos
está bien ensayar diferentes situaciones
de emergencia. Cuando sonó la
alarma yo fui capaz de evaluar
tranquilamente mis necesidades.
He tenido tiempo suficiente para
tomar mi ropa de abrigo, la barra
de cereales y la mochila con mis
papeles legales e investigaciones
genealógicas. |
Walter
miró la multitud.
- Aquí nadie está preparado. Mira
a esa chica en bata de baño, zapatillas
y el cabello húmedo. Y Arturo
está temblando de frío con su
camisa de mangas cortas, pero
él rescató sus esquíes y sus botas.
Marlene se unió a su inventario:
- Mi compañera tomó todos los
libros del semestre, Laura trajo
su ropa y Becky su colección de
discos.
- ¡Una verdadera ayuda en una
emergencia! -comentó sarcásticamente-
¿Y tú qué tienes en las manos?
Marlene miró hacia abajo. Se sonrojó.
- Es la ropa que estaba planchando.
Él sonrió y le pidió disculpas.
Abrió su mochila y le ofreció
un abrigo.
- Ponte este hasta que podamos
volver.
- Es suficiente - respondió agradecida
- con esta ropa por lo menos me
envolveré los pies desnudos.
Finalmente
el bombero salió y aclaró que
la causa del humo era un montón
de ropa sucia al lado de la
caldera. Marlene, Walter y los
demás pudieron volver a sus
departamentos. La emergencia
ya había pasado.
Prepararse para lo inesperado
puede variar desde tener barras
de cereales hasta almacenar
para un año. Pero unos sencillos
pasos pueden ayudarlo en situaciones
de incendio, terremoto o fuertes
vientos.
Algo sabio es tener una [mochila
de emergencias] a mano para
salir con ella, así como un
plan para determinar un orden
[de acción]
El éxito en el manejo
de una situación de emergencia
depende de estar preparados,
tanto como de adquirir los conocimientos
necesarios y saber aprovecharlos.
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