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"Cuando
somos dignos, no sólo podemos entrar en el templo, sino
que el templo puede entrar en nosotros. Las promesas del
Señor de salvación y felicidad llegan a ser nuestras, y
nuestra misión terrenal llega a ser de Él." (Elaine
S. Dalton, Liahona, noviembre de 2006, pág. 32). |
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Maestras
Visitantes |
Mensaje
Agosto 2007
| Por medio de la oración,
lea este mensaje y seleccione los
pasajes de las Escrituras y las enseñanzas
que satisfagan las necesidades de
las hermanas a las que visite. Comparta
sus experiencias y su testimonio e
invite a las hermanas a las que enseñe
a hacer lo mismo. |
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| Convirtámonos
en un instrumento en las manos de Dios preparándonos
para la adoración en el templo y participando
en ella. |
¿Cómo
puede la preparación para adorar en el templo
ayudarme a ser un instrumento en las manos
de Dios?
D. y C. 95:8: “Sí, de cierto os digo, os mandé
edificar una casa, en la cual me propongo
investir con poder de lo alto a los que he
escogido”.
Élder Russell
M. Nelson, del Quórum de los Doce Apóstoles:
“Los convenios divinos nos sirven para filtrar
nuestra mente y eliminar de ella las impurezas
que podrían hacernos daño. Si escogemos abstenernos
de toda impiedad, no perdemos nada de valor
y obtenemos la gloria de la vida eterna. Los
convenios no nos limitan; nos elevan más allá
de los límites de nuestro propio poder y perspectiva...
Las ordenanzas del templo están relacionadas
con el progreso personal y también con el
progreso de los antepasados...
El servicio que prestemos en beneficio de
ellos nos brindará reiteradas oportunidades
de adorar en el templo... En este mundo que
adolece de corrupción espiritual, ¿pueden
las personas preparadas para recibir las bendiciones
del templo ejercer una buena influencia? ¡Sí!
Esos santos son ‘el pueblo del convenio del
Señor... y [tienen] por armas su rectitud
y el poder de Dios en gran gloria’ [1 Nefi
14:14]. El ejemplo de ellos puede elevar la
vida de toda la humanidad”
(Élder Russell M. Nelson, Liahona, julio de
2001, págs. 39–40). |
¿Por
qué el participar en la adoración en el templo
me ayuda a ser un instrumento en las manos
de Dios? Elaine
S. Dalton, Primera Consejera de la Presidencia
General de las Mujeres Jóvenes:
“La dignidad personal es esencial para entrar
en Sus santos templos y, finalmente, llegar
a ser herederos de ‘todo lo que [el] Padre
tiene’ [D. y C. 84:38]. El Señor ha dicho:‘Deja
que la virtud engalane tuspensamientos incesantemente;
entonces tu confianza se fortalecerá en la
presencia de Dios” [D. y C. 121:45]. Cuando
hacemos esto, podemos entrar en los santos
templos de Dios con confianza y con la seguridad
de que somos dignos de ir adonde el Señor
mismo va. Cuando somos dignos, no sólo podemos
entrar en el templo, sino que el templo puede
entrar en nosotros. Las promesas del Señor
de salvación y felicidad llegan a ser nuestras,
y nuestra misión terrenal llega a ser de Él”
(Elaine
S. Dalton, Liahona, noviembre de 2006, pág.
32).
Élder Joseph B.
Wirthlin, del Quórum de los Doce Apóstoles:
“El recibir nuestra investidura en el templo
y regresar con frecuencia para efectuar las
ordenanzas sagradas por nuestros seres queridos
que han muerto aumenta nuestra fe, fortalece
nuestra esperanza y profundiza nuestra caridad.
Recibimos nuestra investidura con fe y esperanza
de que comprenderemos el plan que tiene el
Señor para sus hijos, de que nos daremos cuenta
del potencial divino que interiormente tenemos
como hijos de nuestro Padre Celestial y de
que guardaremos hasta el fin los convenios
que hemos hecho.
El efectuar las ordenanzas del templo por
los muertos es una manifestación de caridad,
es ofrecer bendiciones esenciales a quienes
nos han precedido, bendiciones que no estuvieron
a su alcance durante su vida terrenal. Nosotros
tenemos el privilegio de hacer por ellos lo
que no pueden hacer por ellos mismos”
(Élder Joseph B. Wirthlin, Liahona, enero
de 1999, pág. 31). |
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