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El
Señor nos pide que seamos receptivas a Él sin retraernos
en nada. Nos dice: No te afanes ‘por tu propia vida’; procura
‘mi voluntad y el cumplimiento de mis mandamientos’ (Helamán
10:4).
La renovación del corazón resulta cuando hacemos y damos
todo lo que podemos y después entregamos nuestro corazón
y voluntad al Padre”
(Kathleen H. Hughes, ex primera consejera de la Presidencia
Gral. de la Sociedad de Socorro, Liahona, noviembre de 2004,
pág. 111). |
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Maestras
Visitantes |
Mensaje
Octubre 2007
| Por medio de la oración,
lea este mensaje y seleccione los
pasajes de las Escrituras y las enseñanzas
que satisfagan las necesidades de
las hermanas a las que visite. Comparta
sus experiencias y su testimonio e
invite a las hermanas a las que enseñe
a hacer lo mismo. |
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| Convirtámonos
en un instrumento en las manos de Dios al
prepararnos para la segunda venida de nuestro
Señor |
¿Qué
debo hacer a fin de prepararme para la segunda
venida de Jesucristo?
D. y C. 38:30: “…si estáis
preparados, no temeréis”.
Élder Dallin H. Oaks, del Quórum de
los Doce Apóstoles:
“Hay cuatro asuntos irrefutables para los
Santos de los Últimos Días: (1) El Salvador
regresará a la tierra con poder y gran gloria
para reinar personalmente durante un milenio
de rectitud y paz. (2) Al momento de Su venida
habrá una destrucción
de los inicuos y una resurrección de los justos.
(3) Nadie sabe el tiempo de Su venida, pero
(4) a los fieles se les enseña a estudiar
las señales que la precederán y a estar preparados
para ella… Tenemos que hacer preparativos
tanto espirituales como temporales para los
acontecimientos profetizados para la Segunda
Venida…” (véase “La preparación para
la Segunda Venida”, Liahona, mayo de 2004,
págs. 7, 9).
Kathleen H. Hughes, ex Primera Consejera
de la Presidencia General de la Sociedad de
Socorro: “‘…estáis poniendo los
cimientos de una gran obra. Y de las cosas
pequeñas proceden las grandes’ (D. y
C. 64:[33]; cursiva agregada)… la gran obra
que deseamos realizar procederá de esas ‘cosas
pequeñas’.
He aprendido que una de esas cosas pequeñas
es que debo encontrar el tiempo para llenar
mi reserva espiritual diariamente”
(véase “De las cosas pequeñas”, Liahona, noviembre
de 2004, pág. 109).
Élder Robert D. Hales, del Quórum
de los Doce Apóstoles: “El Señor
espera que seamos tan fieles, devotos y
valientes como aquellos que nos antecedieron.
A ellos se les llamó a dar la vida por el
Evangelio. A nosotros se nos llama a vivir
por el mismo propósito… todas las dispensaciones
prepararon el camino para la primera venida
del Señor y Su expiación. De manera similar,
la historia y las profecías establecieron
el fundamento para la restauración del Evangelio
por medio del profeta José Smith. ¿Tenemos
ojos para ver que los sucesos y las profecías
de nuestra época están preparándonos para
la segunda venida del Salvador? (“Preparativos
para la Restauración y la Segunda Venida:
‘Te cubriré con mi mano’”, Liahona,
noviembre de 2005, págs. 91–92). |
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¿Cómo
puedo ser un instrumento en las manos de
Dios para ayudar a otras personas a prepararse?
D. y C. 34:5–6: “…porque
te he llamado… a alzar tu voz… a proclamar
el arrepentimiento… preparando la vía del
Señor para su segunda venida”.
Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia:
Spencer W. Kimball, págs. 240–241: “El ser
una mujer justa durante estas cruciales
y finales etapas de la tierra, antes de
la segunda venida del Salvador, es en especial
un llamamiento noble. En la actualidad,
la fortaleza e influencia de una mujer justa
pueden ser diez veces superiores a lo que
serían en tiempos más pacíficos.
Ella ha sido puesta aquí para contribuir
a ennoblecer, proteger y preservar el hogar,
que es la institución básica y más noble
de la sociedad. Otras instituciones de nuestra
sociedad tal vez flaqueen y hasta fracasen,
pero la mujer justa puede ayudar a salvar
el hogar, que quizás llegue a ser el último
y único refugio que algunos seres mortales
conozcan en medio de la tempestad
y la contienda”. ■
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