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en 1841 hay registros de que un misionero fue enviado hacia
Sudamérica. Más tarde, en 1851 los Élderes Rufus Allen y
Parley P. Pratt viajaron a Valparaíso, Chile, para iniciar
la predicación. Estos misioneros no lograron establecer
la Iglesia, ni tener conversos o realizar reuniones públicas,
debido a la falta de conocimiento del idioma español y a
la guerra civil que en esa época había en Chile. Después
de tres meses regresaron a Lago Salado.
Fue en 1925 que la Iglesia de Jesucristo
de los Santos de los Últimos Díasse estableció en forma
definitiva en Sudamérica. Tres misioneros fueron enviados
desde Utah a Buenos Aires para abrir la Misión Sudamericana.
El 6 de diciembre de 1925, embarcados en
el Voltaire llegaron al puerto de Buenos Aires los Élderes
Melvin J. Ballard del Consejo de los Doce Apóstoles y Rulon
S. Wells y Rey L. Pratt de los Setenta.
En 1923 se habían mudado a Buenos Aires dos
familias de conversos de Alemania, los Friedrichs y los
Hoppe. Estas familias escribieron a la cabecera de la Iglesia
en Utah solicitando la venida de lo misioneros. Estas dos
familias alemanas, más algunos amigos y familiares que ellos
ayudaron a convertirse a la Iglesia, constituyeron la primera
congregación de mormones en América del Sur.
Los misioneros establecieron la primera Casa
de Misión en la calle Rivadavia 8972, Buenos Aires, donde
se efectuaron las primeras reuniones públicas. Alternaron
sus actividades de predicación en Liniers donde vivían los
Friedrichs, Dock Sud donde residían los Biebersdorf, primeros
conversos de Buenos Aires y Lanús, donde vivían los Kullick,
también conversos.
El día 12 de diciembre de 1925 se efectuó
el primer servicio bautismal en el Río de la Plata, en Dock
Sud. Con un grupo de miembros activos y varias familias
interesadas en conocer la Iglesia, los misioneros se prepararon
para realizar la reunión de dedicación o apertura de Sudamérica
para la predicación del Evangelio Restaurado de Jesucristo.
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