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Noticias Locales
Año 2007
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Se
desarrolla con éxito en toda el área el programa
"Ojos que no ven, corazón que no siente"
Por Edgardo
Pérez Morán |
La
mayor responsabilidad que tiene un obispo
en La Iglesia de Jesucristo de los Santos
de los Últimos Días es presidir el Sacerdocio
Aarónico de su barrio. Por lo tanto,
su preocupación y trabajo en beneficio
de los hombres y mujeres jóvenes debe
ser prioritario.
Desde mediados del año
2006, la presidencia del Área Sudamérica
Sur ha sugerido un programa para ayudar
a los obispos a llevar un control de
los jóvenes y de las entrevistas con
ellos, como así también ayudarlos como
líderes para comprometer a los jóvenes
a fijar y alcanzar metas de corto y
largo plazo. |
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Para
tal fin, la presidencia de área ha enviado
un juego de materiales, que incluye:
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- Una
cartelera
-
Tarjetas
-
Instrucciones para el uso de las tarjetas
-
Alfileres para colocar las tarjetas en
la cartelera
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| El
objetivo principal es utilizar una tarjeta
para cada joven con sus datos, sean estos
activos o menos activos, de modo que nadie
sea omitido. |
Estaca
Las Piedras, Uruguay
El barrio Obelisco 2 de la Estaca Las Piedras,
Uruguay, es una de los tantas unidades del
área que ha comenzado a cosechar los frutos
de poner en práctica este inspirado programa.
El obispo Hugo González Novo manifestó a Páginas
Locales su enorme satisfacción por los resultados
positivos que está logrando en su barrio por
medio de la aplicación de “Ojos que no ven
...”. Tanto es así que debió solicitar a la
Iglesia una nueva cartelera, ya que la que
tienen en uso en el obispado no es suficiente
para la cantidad de jóvenes con los que están
trabajando, fortaleciéndolos en el evangelio.
Actualmente el barrio cuenta con 36 jóvenes
activos (18 varones y 18 jovencitas) y en
2 meses pasarán 4 más provenientes de la primaria.
Asimismo están trabajando con 5 jóvenes menos
activos. De cada uno de ellos – 45 jóvenes
en total– tienen una fotografía en la cartelera.
Antes de servir en su llamamiento actual,
el obispo González fue asesor del quórum de
maestros. En ese entonces eran tres los jóvenes
activos en la unidad y lo primero que hicieron
los líderes fue impulsar que se dividieran
los quórumes todos los domingos y que el único
diácono que había fuera llamado presidente
de su quórum, lo mismo que el maestro.
“De esta forma ya no teníamos dos jovencitos,
sino dos poseedores del sacerdocio aarónico
con llaves para trabajar y tomar decisiones”,
afirma. Algo similar se llevó a cabo en la
presidencia de las mujeres jóvenes del barrio:
se separaron las clases y se llamó a las respectivas
presidencias entre las 5 jovencitas activas.
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"Ojos
que no ven corazón que no siente", un
programa inspirado
“Mientras serví como misionero regular
en la Misión Argentina Buenos Aires Sur tuve
la hermosa oportunidad de trabajar como asistente
del Presidente Oveson. Recuerdo que en la
oficina teníamos unos grandes pizarrones con
cientos de fotografías de todos y cada uno
de los misioneros. Esto nos ayudaba a tener
cerca a cada élder y hermana. Lo mismo ocurre
con este inspirado programa ‘Ojos que no ven
...’ Podemos tener presente a cada joven y
eso es maravilloso.
Cada vez que entramos a la oficina de nuestro
obispado nos encontramos con 45 jóvenes que
nos sonríen desde una fotografía y nos recuerdan
que tienen necesidades y problemas propios
de su edad. Nuestro primer deber es extenderles
una mano y ayudarles”, aseguró el obispo
González.
El presidente Martín Vinella, de la Estaca
Las Piedras, Uruguay, afirmó a Páginas Locales
que el programa “Ojos que no ven, corazón
que no siente” se instrumentó inmediatamente
a la sugerencia de la presidencia del Area
Sudamérica Sur.
“Para su aplicación también contamos con
la ayuda de los miembros del Sumo Consejo
de la estaca, quienes colaboran con los obispos
en el seguimiento a los jóvenes. Realmente
es un programa inspirado que está dando excelentes
frutos”, aseguró el presidente Vinella.
“Los jóvenes perciben claramente que los
líderes se preocupan por ellos, que los tienen
en cuenta, que saben quiénes son y qué necesitan.
Hay que seguir trabajando por ellos incansablemente
porque son el futuro de la Iglesia”,
concluyó. |
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